Casi
como
estos días
de lluvia
de Mayo.
De repente
me acostumbré
a encontrarte
a mi lado.
jueves, 13 de mayo de 2010
domingo, 9 de mayo de 2010
¿Alguna duda?
Ocho
de
la tarde.
Un poco
más, quizás.
Llueve,
hacemos
cola,
tengo
las manos
ocupadas:
Me llevo
a la boca
tabaco.
El peor
que he fumado
nunca.
Da lo mismo.
No sabe,
sólo
siento
lo cerca que estás
cuando me coges
la mano derecha.
Pasan
cientos
de personas
engalanadas.
Mejor dicho,
merengadas.
Quito la vista
(me empalagan
demasiado).
Hoy
se decide
la Liga.
CASI
no me
importa.
Sigo
pensando
en acercarme
más.
Dos
entradas
en la mano
Dos
gotas
nos mojan
el flequillo.
Enciendes
un cigarro
Me vuelvo.
Coño,
mi profesor
de Constitucional
está
esperando, también.
Me río.
Miro
de nuevo.
No somos
tan diferentes
pienso.
Cuando deja
la alambrada
de la Universidad,
quizás
encienda
los primeros
acordes
(un, dos, tres...)
de
Daiquiri Blues,
también.
También
se moja
en el
lluvioso sábado
de Madrid.
También
tiene
una
chica
al lado
que
le
hará
temblar
(O no).
Pienso
en
mi parecido
con él
y me río.
Dame
un beso.
Pego
la penúltima
calada
profundamente
antes de entrar.
Me cruzo
con él
me siento
en superioridad.
"Le estaba
explicando
a usted
que a mi lado
camina
la sonrisa
más
bonita
de todo
Madrid"
(le digo)
(...)
Hoy
cuando
te marchabas
dejando
fría
mi habitación
le
envié
un e-mail:
"Ni
se le
ocurra
pedir
revisión".
de
la tarde.
Un poco
más, quizás.
Llueve,
hacemos
cola,
tengo
las manos
ocupadas:
Me llevo
a la boca
tabaco.
El peor
que he fumado
nunca.
Da lo mismo.
No sabe,
sólo
siento
lo cerca que estás
cuando me coges
la mano derecha.
Pasan
cientos
de personas
engalanadas.
Mejor dicho,
merengadas.
Quito la vista
(me empalagan
demasiado).
Hoy
se decide
la Liga.
CASI
no me
importa.
Sigo
pensando
en acercarme
más.
Dos
entradas
en la mano
Dos
gotas
nos mojan
el flequillo.
Enciendes
un cigarro
Me vuelvo.
Coño,
mi profesor
de Constitucional
está
esperando, también.
Me río.
Miro
de nuevo.
No somos
tan diferentes
pienso.
Cuando deja
la alambrada
de la Universidad,
quizás
encienda
los primeros
acordes
(un, dos, tres...)
de
Daiquiri Blues,
también.
También
se moja
en el
lluvioso sábado
de Madrid.
También
tiene
una
chica
al lado
que
le
hará
temblar
(O no).
Pienso
en
mi parecido
con él
y me río.
Dame
un beso.
Pego
la penúltima
calada
profundamente
antes de entrar.
Me cruzo
con él
me siento
en superioridad.
"Le estaba
explicando
a usted
que a mi lado
camina
la sonrisa
más
bonita
de todo
Madrid"
(le digo)
(...)
Hoy
cuando
te marchabas
dejando
fría
mi habitación
le
envié
un e-mail:
"Ni
se le
ocurra
pedir
revisión".
martes, 4 de mayo de 2010
Escribir por hablar.
Me atrevo
a escribir
sobre
los cigarrillos
el viento de mayo
dos o tres desconocidos que parecen no pensar
la guitarra de cinco cuerdas
el fútbol
Bukowski Saroyan Ginsberg
porque
nunca me leerán
y no hablarán mal
de mí.
a escribir
sobre
los cigarrillos
el viento de mayo
dos o tres desconocidos que parecen no pensar
la guitarra de cinco cuerdas
el fútbol
Bukowski Saroyan Ginsberg
porque
nunca me leerán
y no hablarán mal
de mí.
lunes, 3 de mayo de 2010
Sinónimos calados.
Entre la oscuridad de la noche
y la mañana amarilla de Domingo,
prefiero acostarme contigo
sin dormir hasta las
siete y diecisiete.
Tatuándonos
las sombras,
juntando el calor,
librando en el colchón
una batalla de amar.
(porque sí sabes).
Así.
La Oscuridad de la noche
y la Mañana Amarilla de Domingo.
Sinónimos latiendo
cada vez más deprisa.
Así,
cuando tú me sonrías
no me quedaré sin palabras.
y la mañana amarilla de Domingo,
prefiero acostarme contigo
sin dormir hasta las
siete y diecisiete.
Tatuándonos
las sombras,
juntando el calor,
librando en el colchón
una batalla de amar.
(porque sí sabes).
Así.
La Oscuridad de la noche
y la Mañana Amarilla de Domingo.
Sinónimos latiendo
cada vez más deprisa.
Así,
cuando tú me sonrías
no me quedaré sin palabras.
jueves, 29 de abril de 2010
Y se elimina mi Barça en tu Champions.
Cada vez que te beso
se me encogen los labios.
Tengo miedo
de engancharme
a voz en grito.
Vienes y te vas,
Rápido.
Ten cuidado.
Estos días soleados
me piden robarte
y enseñarte
las calles de Madrid.
No importa
que las conozcas.
Estoy
en otro juego.
Me gustas tanto
que me gustaría
rodar contigo.
Sólos, ten cuidado,
sólo quiero verte sonreír.
Estos días de brisa
leo a Bukowski,
sí,
qué pesado,
pero aunque no diga
lo mismo...
Los mismos versos
me piden
enseñarte
mi localización.
Porque hoy olvido
para quererte,
mañana quiero
brillar en el centro
de la muchedumbre.
Me gusta tu...
Me gustás tú.
Venga, no finjas,
Algo queda
que aprovechar.
Y será mejor
para los dos.
No quiero
envolverte
en palabras.
Ni ceñirme a
momentos.
Quiero, te quiero,
no me pidas más,
si contigo encuentro
todo lo que busco.
Guapa.
Mierda, no tenía
que haberlo pronunciado.
Qué coño pasa,
es lo que siento,
ríete, sí,
sonríe,
entonces ya me vale.
Entonces...
atréteve
escóndete para que te busque
encuéntrame
fúgate conmigo.
¿No crees
que es más bonito Madrid?
Cobarde cuando te digo
que te quedes.
Tendría que obligarte.
Dicen que me brilla
el corazón.
Es mentira.
Sólo quiero oxidarlo.
Ya sé que sabes.
Ya sé que esto va bien.
Sólo quiero que sea mejor.
Que ardamos juntos,
quémate conmigo.
Mucho más
y más
y más.
Ven.
Que tengo ganas
de
besarte.
se me encogen los labios.
Tengo miedo
de engancharme
a voz en grito.
Vienes y te vas,
Rápido.
Ten cuidado.
Estos días soleados
me piden robarte
y enseñarte
las calles de Madrid.
No importa
que las conozcas.
Estoy
en otro juego.
Me gustas tanto
que me gustaría
rodar contigo.
Sólos, ten cuidado,
sólo quiero verte sonreír.
Estos días de brisa
leo a Bukowski,
sí,
qué pesado,
pero aunque no diga
lo mismo...
Los mismos versos
me piden
enseñarte
mi localización.
Porque hoy olvido
para quererte,
mañana quiero
brillar en el centro
de la muchedumbre.
Me gusta tu...
Me gustás tú.
Venga, no finjas,
Algo queda
que aprovechar.
Y será mejor
para los dos.
No quiero
envolverte
en palabras.
Ni ceñirme a
momentos.
Quiero, te quiero,
no me pidas más,
si contigo encuentro
todo lo que busco.
Guapa.
Mierda, no tenía
que haberlo pronunciado.
Qué coño pasa,
es lo que siento,
ríete, sí,
sonríe,
entonces ya me vale.
Entonces...
atréteve
escóndete para que te busque
encuéntrame
fúgate conmigo.
¿No crees
que es más bonito Madrid?
Cobarde cuando te digo
que te quedes.
Tendría que obligarte.
Dicen que me brilla
el corazón.
Es mentira.
Sólo quiero oxidarlo.
Ya sé que sabes.
Ya sé que esto va bien.
Sólo quiero que sea mejor.
Que ardamos juntos,
quémate conmigo.
Mucho más
y más
y más.
Ven.
Que tengo ganas
de
besarte.
domingo, 18 de abril de 2010
Sólo cuando parece oscuro.
Reunimos los silencios,
y las miradas ensayan encontrarse.
El guión tiembla
para no resultar automático,
a solas con el acorde insistente
y acelerado del juguete rojo
sobre el que apostar hoy abriles.
El tic-tac multicolor me hace daño,
pero sólo me irrito
cuando desapareces,
y aparecen versos
incompletos.
Me estoy fumando
rincones de tus labios,
madrugadas escondidas
bajo el colchón
de una primavera
de idas y venidas,
y si te puedes quedar, mejor.
La huella que dejan
caladas de humo.
sólo
cuando
parece
oscuro.
y las miradas ensayan encontrarse.
El guión tiembla
para no resultar automático,
a solas con el acorde insistente
y acelerado del juguete rojo
sobre el que apostar hoy abriles.
El tic-tac multicolor me hace daño,
pero sólo me irrito
cuando desapareces,
y aparecen versos
incompletos.
Me estoy fumando
rincones de tus labios,
madrugadas escondidas
bajo el colchón
de una primavera
de idas y venidas,
y si te puedes quedar, mejor.
La huella que dejan
caladas de humo.
sólo
cuando
parece
oscuro.
jueves, 8 de abril de 2010
Todo a la chica.
Cuando pierdes un all-in
no te queda otra
que asumir los errores cometidos.
Falló el gesto
al dar la última calada.
O el nerviosismo constante
que impidió mantener la calma
del ganador.
(-¡NO¡
Fue el azar,
que siempre me jode.)
Nunca
tendría que haber dejado escapar
la media hora con aquella chica.
(sin contar los últimos
diez minutos
que provocaban más encuentros).
Jugaba pensando
en engancharme más tiempo
a sus labios.
Y arriesgarme
para abrir alguna sonrisa.
Y fumarme sus respiraciones.
(aunque no redujera
la cantidad de cigarrillos.)
He perdido.
Pero ahora tengo claro
a qué apostar.
no te queda otra
que asumir los errores cometidos.
Falló el gesto
al dar la última calada.
O el nerviosismo constante
que impidió mantener la calma
del ganador.
(-¡NO¡
Fue el azar,
que siempre me jode.)
Nunca
tendría que haber dejado escapar
la media hora con aquella chica.
(sin contar los últimos
diez minutos
que provocaban más encuentros).
Jugaba pensando
en engancharme más tiempo
a sus labios.
Y arriesgarme
para abrir alguna sonrisa.
Y fumarme sus respiraciones.
(aunque no redujera
la cantidad de cigarrillos.)
He perdido.
Pero ahora tengo claro
a qué apostar.
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