viernes, 3 de diciembre de 2010

Excusas.

Claro
que sigo
fumando.
Que
me gustan
las noches
de invierno.
Que
me da
miedo
la muerte.
Que
lloro
pensando
en
París.

Seguro
que
encuentro
a
Amélie
rodeada
en el
lavabo.

Fijo
que
me quiero
ir lejos
a encontrar
palabras.

Sólo
eso.

Nada
material.

Orgasmos
que
consigan
volverme
nervioso

o

tarado.


Necesito
cinturas
y
cremalleras
que
desabrochar.

Digo rara.

Que suene
el sólo
que me
deje
pensando.

Estoy
enamorado
de
Amélie.

De su
magia
y
mi
horizonte.

Del verde
desilusión
y el rojo
de su vida
mi pasión.

Quiero vivir,
quiero decir,
más allá
de estar despierto.

Me gustan
las miradas
lejanas.

Y más
si sonríen.

Me vuelven
locos
los lunares.

Más abajo,
más.

Estoy
enamorado
de París.

No me
importa
la blanca
sólo
las ganas

Quiero
alguien
diferente.

Loca
No.

Completamente
loca.

No.
Que
me
vuelva
loco.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Importancia relativa.

"El ecologismo
es la
solución
a todos
nuestros
problemas"

dictó
la política
mundial.

Y
sólo
sobrevivieron
dos o tres
contenedores
de colores
fríos.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Cualquier tiempo pasado fue mejor.

Ahora
que soy
versos
de Ángel González
filtrados
en tu voz

que circula
por mis venas
tu mezcla
de corazón
y comunismo

que
me faltan
tus brazos
para celebrar
un buen gol

y las palabras
exactas
de Allende
en su último
discurso.

Ahora
que te veo
enfrente
en el espejo

que
me has
hecho crecer
por Paris
Estambul
Budapest
Roma
y Oviedo.

que
intento
imitar
bigote
y empatía.

Hoy
que ya
no suenan
los presuntos
implicados

que
hace
tiempo
que no
vamos
juntos
al estadio

que
nadie
me ha vuelto
a hablar
con valentía
de la muerte.

Hoy
que
sobran
cuatrocientos
kilómetros
y pico

y
que
me gustaría
rebobinar
en el tiempo

para
que volvieras
detrás
a decirme
cómo
coloco
la barrera.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Público.

Los poetas
no escriben
lo que piensan.

Los poetas
piensan
lo que no escriben,

lo que no
se atreven
a escribir.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

La prueba definitiva.

Si
borramos
del mapa
a todos
los mortales,
aquí
no queda
ni Dios.

martes, 9 de noviembre de 2010

Vacío de bersos.

No puedo
escribir
ni una
sóla
palabra.

Será
porque
ya
ha llegado
el frío

y
el viento
que
grita
y golpea
en fuertes
oleadas
ha arrancado
mis últimas
ideas.

O
mejor
acusaré
como culpables
a la panda
de sucios
realistas
que
me roban
el tiempo
me destrozan
la cabeza
y siempre
me dan
más
ganas
de vivir,
pero que
nunca
he conseguido
imitar.

No lo sé.

Pero
esta
noche
no
he cubierto
la soledad
de mis versos
de carne
y hueso

ni he sido
capaz
de encontrar
dos lunares
casi
simétricos
en la
oscuridad
encerrada
en
menos
de 90
centímetros

ni he podido
morder
y
oler
-al mismo tiempo-
el sabor
a poesía
de
su cuello.